Carbohidratos y sistema inmune: por qué el post entreno importa

Hay un momento del que casi nadie habla cuando pensamos en “rendimiento” y “salud”: lo que haces después de entrenar. No solo afecta a tu siguiente sesión; también condiciona cómo responde tu sistema inmune en las horas posteriores.

Qué ocurre tras una sesión exigente

Un entrenamiento intenso vacía parcialmente tus reservas de glucógeno (tu “batería rápida”). A la vez, sube el cortisol y otras hormonas del estrés, y durante un periodo corto puede disminuir la IgA salival y alterarse la actividad de neutrófilos y células NK, que son defensa de primera línea. A este periodo se le llama, de forma coloquial, “ventana” de mayor susceptibilidad.

Por qué los carbohidratos ayudan (más si sumas proteína)

Aportar carbohidratos en el post-entreno acelera la resíntesis de glucógeno, lo que no solo prepara el músculo para la siguiente carga: también contribuye a modular la respuesta de estrés y a normalizar marcadores inmunes.


Si además añades proteína, mejoras la reparación y síntesis proteica y optimizas la recuperación global.

  • Ventana realista: 1–3 horas post-entreno (no hace falta “minuto exacto”).
  • Guía simple:
    • Carbohidratos que toleres bien (fruta, tubérculos, arroz, legumbres).
    • Proteína de calidad (huevos, lácteos, pescado, legumbre + cereal, carnes magras).
  • Orientación práctica: ~0,6–1,0 g de carbohidrato/kg tras sesiones largas o muy intensas; proteína ~0,25–0,4 g/kg (según contexto y reparto diario). Ajusta a tu saciedad y objetivos.

“Pero estoy en fechas de comidas más pesadas…”

El objetivo no es “compensar” la comida social, sino alinearte con tu fisiología. Entrenas → vacías glucógeno → repostas carbo + proteína → reduces la carga de estrés y mejoras la función inmune en las horas posteriores. Ese bucle coherente hace que te sientas mejor hoy y llegues mejor a la siguiente sesión.

Señales de que tu post-entreno necesita un ajuste

  • Llegas “plano” a la sesión siguiente sin haber cambiado el plan.
  • Somnolencia o “bajón” fuerte 1–3 h tras entrenar.
  • Mayor tendencia a resfriados tras micro-bloques de alta carga.
    Ajusta primero cantidad/tipo de carbohidrato, reparto de proteína y, si aplica, electrolitos.

Cómo encajarlo en tu vida real

  • Entrenos mañaneros: desayuno post-entreno con carbo + proteína (p. ej., yogur/queso fresco + fruta + avena/tostada; o tortilla + pan/tubérculo + fruta).
  • Mediodía: plato base con cereal/tubérculo + proteína + verdura/legumbre.
  • Tarde-noche: si entrenas tarde, sé prudente con la cafeína y prioriza un cierre que no interfiera con el sueño (pieza clave de inmunidad).
  • Días de mucha carga: valora fraccionar carbohidratos a lo largo del día y cuida la densidad nutricional (más micronutrientes por caloría).

Sigue tu planificación en KY-FIT.LIVE para entrenar con cabeza y constancia. Y si ahora te viene bien adaptar, pídenos información rellenando el formulario en la web:

Empieza hoy. Ese es el día que más protege tu siguiente paso.


¿Quieres seguir recibiendo artículos como este?

📲 Suscríbete a KY-FIT.LIVE y entrena donde quieras, cuando quieras.
Accede a entrenamientos adaptados, planificaciones actualizadas y sesiones diseñadas para acompañarte incluso en vacaciones.

¿Te está gustando el contenido?

Suscríbete a la newsletter de KY-FIT.LIVE y recibe cada semana consejos de entrenamiento, salud y novedades en primicia.

Forma parte de la comunidad KYFITTER.